Según un nuevo documentación de investigación de la firma de analistas de IoT Berg Insight, se prevé que el mercado mundial de soluciones de agricultura de precisión crezca desde los 3.100 millones de euros en 2022 a una tasa de crecimiento anual compuesta ( CAGR) del 11,4 por ciento para alcanzar los 5.200 millones de euros en 2027. En las prácticas de agricultura de precisión se aplican un conjunto de tecnologías, que tienen como objetivo administrar las variaciones del campo para maximizar el rendimiento, aumentar la productividad y dominar el consumo de inputs agrícolas. Si acertadamente soluciones como el autoguiaje y el control y control de máquinas mediante pantallas a costado son hoy tecnologías principales en la industria agrícola, la telemática y la tecnología de velocidad variable (VRT) todavía se encuentran en las primeras etapas de prohijamiento. La interoperabilidad entre soluciones sigue siendo un combate, aunque las iniciativas para proporcionar protocolos comunes y una estructura filología para compartir datos están progresando. La mayoría de los principales fabricantes de equipos agrícolas tienen actualmente operaciones relacionadas con la agricultura de precisión con estrategias distintas. Los principales proveedores de soluciones de agricultura de precisión incluyen el longevo fabricante de equipos agrícolas del mundo, Deere & Company, seguido de los proveedores de tecnología de precisión Trimble, Topcon Positioning Systems, Raven Industries y Hexagon. Los principales fabricantes de inputs como BASF, Bayer, Corteva Agriscience y Syngenta han entrado en el espacio principalmente a través de adquisiciones y se centran en proporcionar herramientas de mapeo y soporte a la toma de decisiones con el objetivo de optimizar los inputs y maximizar el rendimiento. Un agrupación de empresas ha aparecido como líderes en el mercado inaugural de sistemas de sensores de campo. Estos incluyen Semios, Pessl Instruments con su marca METOS, Davis Instruments y Sencrop. El paso de la automatización a la autonomía es el ulterior paso en la progreso de la industria agrícola. «Aunque la autonomía a nivel de componentes ha sido explotada por varios fabricantes, las operaciones agrícolas autónomas a nivel de equipo ahora están en aumento», dijo Veronika Barta, analista de IoT de Berg Insight. Hoy, los fabricantes de equipos originales están desarrollando máquinas autónomas tales como tractores sin conductor y robots de plantación de semillas. Los drones agrícolas son el segmento más renovador, realizando operaciones autónomas mediante la utilización de cámaras multiespectrales, sensores LiDAR y algoritmos de ruta. Las imágenes aéreas para el seguimiento de cultivos son el ámbito de aplicación más habitual, seguida de las operaciones de pulverización de productos químicos de protección de cultivos. La navegación por secuaz, los sensores, la inteligencia industrial y el formación espontáneo serán los principales facilitadores de los equipos autónomos en el futuro de la agricultura.

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